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HomoTelecom Enamorado... Y Desenamorado

 

Cómo han cambiado las cosas… hace 10 años era mal visto o rarito buscar pareja en línea, además de que resultaba hasta triste el evento.

Hoy en día, con el advenimiento de los ciudadanos y las redes sociales a la orden del día, ya no solo ha dejado de ser turbador conseguir pareja con esos recursos virtuales, sino que se ha vuelto una nueva tendencia.

La información es un insumo esencial para la eficiente operación de los mercados y las redes de telecomunicaciones multiplican ampliamente su flujo para agilizar y expandir la eficiencia del mercado del romance. Nombres, lugares, preferencias, deseos, y mucho más son expuestos, pero sobre todo, perfilados, en esta vida en línea.

 

¿Cuántos romancean en línea?

Todos, prácticamente todos. Pregunta a tu alrededor y si las respuestas son honestas, encontrarás que casi todo mundo deja volar en línea la libido imaginaria; se han conectado cuando no tienen nada mejor que hacer para conseguir un plan de fiesta con amigos, una ida al cine o cualquier otra excentricidad que tengan en común con la gente de la red social en la que están registrados. Finalmente, hay gustos para todos y actualmente las posibilidades son infinitas.

De hecho, sólo una de cada 10 personas niega haber tenido contacto con algún ex galán, novio o “amigo con derechos” a través de redes sociales, y seguramente miente. Es tan fácil acceder a la información de los demás que hasta tus secretos más íntimos pueden volverse públicos gracias a algún descuidado que se le ocurre mencionarte o “taggearte” en alguna imprudencia.

La situación llega a ser tan peligrosa que una famosa firma legal en Estados Unidos afirma que el 81% de sus abogados ha utilizado evidencia hallada en redes sociales para sus casos de divorcio; y no sólo eso, en dicho país ya se considera la información publicada en redes sociales como evidencia admisible en la corte.

 

San Valentín Digital… ¿en cólera?

Y se presenta como cada año el ritual romántico de mediados de febrero, el día de San Valentín, cuando todo mundo dice ¡Qué bonito es el amor! ¿No?

Comienzas una nueva relación y obviamente quieres gritarle al mundo lo feliz y enamorado que estás, así que no tardas ni 20 minutos en actualizar tu status para informarle a todos tus contactos de tu nueva relación. Enseguida comienzan los festejos y felicitaciones de todos tus amigos actuales; luego no tardas en agregar a todos sus amigos, que ahora son tus nuevos amigos, así que  tu red social crece más y más. En fin, todo es amor y felicidad.

Primero decides cambiar tu status para dejar en claro que no quieres tener relación alguna con el idiota ese, y en el momento que lo haces todos tus “amigos” empiezan a cuestionarte, que si estás bien, que cómo es posible si eran la pareja perfecta, que era tan lindo/linda, y hasta el perro de la vecina, que ahora tiene su propia red social, te ladra en desaprobación.

Y en el mejor de los casos, en que hayan terminado como “amigos”, simplemente no vas a tener tan alejada de ti a tu ex pareja como antes de la aparición de las redes sociales. Además, tienes un gran trabajo por delante; primero debes borrar todas las fotos en las que aparecen abrazándose, besándose y demás presunciones que ostentabas cuando tenías una pareja. Además, tienes que comenzar a eliminar de tus contactos o “dejar de seguir” a todos sus amigos que evidentemente ya no pueden ser los tuyos, aunque siempre surge la curiosidad de dejar alguno que otro para poder saber lo que está pasando en la vida de tu ex.

 En realidad, la gente no espera a que terminen sus relaciones para indagar en la vida de sus parejas, 8 de cada 10 personas admiten haber “espiado” sus mensajes, redes sociales, llamadas o correo electrónico; especialmente a través de un dispositivo móvil, ya que permite el espionaje en cualquier momento de distracción de su parte. Y esta no es una sugerencia, es la realidad, y realidad solo hay una, probablemente hasta los 2 restantes simplemente no lo admiten abiertamente, ya que parece parte de la naturaleza humana querer estar al tanto de lo que hace la persona con la que compartes tu vida, y realmente qué tanto de la suya está compartiendo contigo.

También vale advertir acerca del importante aumento de fraudes “amorosos”  en línea, especialmente en las redes sociales para citas de este tipo. Al respecto, la Agencia del Crimen Organizado en el Reino Unido (Serious Organized Crime Agency), cuyo equivalente es Estados Unidos es el FBI, reportó en un estudio reciente que 2% de la población ha sido víctima de este tipo de estafas, equivalente a 200 mil personas solo en dicho país. Entre los pretextos más comunes que podemos encontrar para sacarles dinero a los enamorados están las enfermedades, la apertura de una cuenta de banco común para casarse, un militar o profesionista que debe viajar constantemente y necesita dinero para una emergencia o un padre amoroso que debe pagar la escuela de sus hijos.

Pero todo esto no debe desanimarnos, solo hay que tener cuidado de confiar en la gente que parece tan cercana por estar permanentemente conectados, pero que realmente no conocemos tan bien, y no sacar la chequera a la primera que nos piden dinero. Finalmente, es tiempo de celebrar el amor, y como dicen los cuentos de hadas: “Hay que besar a muchos sapos antes de que aparezca nuestro príncipe azul”. Así que no nos queda de otra más que seguir intentándolo y aprovechar las ventajas que ofrecen las redes sociales de vernos más guapos en las fotos, estar en contacto con nuestros conocidos y hasta arreglar un “one night stand digital” cuando las ganas son muchas.